miércoles, 5 de abril de 2017

36° FERIA DEL LIBRO RICARDO PALMA (LIMA)



El 8 de diciembre del 2015, se presentó en la 36°  feria del libro Ricardo Palma (auditorio Antonio Cisneros) la antología de cuentos “Toque Corto” de la editorial Vicio perpetuo Vicio perfecto publicado recientemente. Donde figuran varios autores nacionales e internacionales, entre ellos el poeta Hernán Anaya, Jorge Aliaga, Maynor Freire y el uruguayo Enrique Gonzales.

              
                       Primera edición                          Segunda edición

 ANTOLOGÍA DE MICROCUENTO PUBLICADO EN DOS EDICIONES.

RESEÑA:

Estos pequeños microcuentos se podrían resumir en la frase de lo bueno, poco porque en 300 palabras está enhebrada la filigrana de la palabra, donde ninguna sobra ni se necesita alguna más; y aplicando la economía del lenguaje: pocas palabras para decir casi todo, es la premisa de esta antología, que como su nombre lo dice: Toque corto, un suave golpeteo del teclado para iniciar la lectura de otro microcuento hasta llegar a las 31 propuestas que se muestran como un abanico variopinto de posibilidades inscrito en el ámbito minimalista, se puede decir mucho sin extenderse. Julio Benavides Parra.

martes, 4 de abril de 2017

EN EL III ENCUENTRO INTERNACIONAL DE POETAS Y ESCRITORES 2016 "JORGE ALIAGA CACHO"..


Presentación del libro "De repente el poema" de Héctor Rosas Padilla.


En el III Encuentro Internacional de Poetas y Escritores 2016. Denominado “Jorge Aliaga Cacho” Organizado por la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima Provincias. Evento realizado en la casa museo histórico del balcón de Huaura. Con asistencia de escritores de 16 nacionalidades.

Para mí fue un honor presentar el libro “De repente, el poema” Del poeta y escritor Héctor Rosas Padilla, radicado muchos años en California, periodista de profesión egresado de la Universidad Nacional Mayor De San Marcos. Ha entrevistado a políticos, presidentes y artistas de renombre Internacional. La cadena de televisión más grande de habla hispana UNIVISIÓN lo entrevisto en dos oportunidades por el libro publicado en las filipinas “La Educación y Los Hispanos En Los Estados Unidos De América” y actualmente el Congreso de los Estados Unidos le ha concedido el derecho de autor y su obra a ser parte de la librería del Congreso. Sus poemas han sido publicados en muchas antologías a nivel mundial y especialmente el poemario que se publicó en Lima y tuve la oportunidad de presentar.

“Los diversos poemas que escribe Héctor Rosas en esta obra son muy variados  pero casi siempre relacionados con su gente, su pueblo y el campo. Muy sutilmente le dedica versos con características geométricas y exuberantes a la Mujer. También levanta su voz de protesta a la preocupante metamorfosis en la sociedad actual”

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Chancay, heredad de las letras y la música: Un recorrido por sus poetas, decimistas y compositores (Siglos XX-XXI)



Chancay, heredad de las letras y la música: Un recorrido por sus poetas, decimistas y compositores (Siglos XX-XXI)

Escribe: Hernán Anaya Arce

Chancay es una tierra bendecida por una deslumbrante tradición intelectual. A lo largo de los siglos XX y XXI, notables creadores han plasmado en sus escritos la historia, las tradiciones y las costumbres de su pueblo, consolidando el progreso cultural de esta cálida y heroica ciudad. La vasta riqueza milenaria, arqueológica e histórica de este territorio ha funcionado como un paraíso de inspiración no solo para los autores locales, sino también para escritores de diversas latitudes de la región, quienes han tributado versos fervorosos a esta emblemática villa.




Los baluartes de la lírica en el siglo XX: Ortiz Dueñas y Montalvo Cortés

A inicios del siglo pasado, la poesía floreció con singular fuerza en el Norte Chico gracias a la obra de Jorge Ortiz Dueñas y Jorge Clemente Montalvo Cortés. Ambos autores desarrollaron una producción lírica y narrativa profundamente influenciada por las brisas marinas del litoral y la fertilidad de los valles de la antigua Villa de Arnedo y Huaral, alcanzando un lugar de respeto en la literatura peruana.

Don Jorge Ortiz Dueñas abrazó desde muy joven la vocación docente, un ejercicio que vinculó estrechamente su sensibilidad con el universo infantil. El profundo amor que profesaba por la niñez lo llevó a escribir sus primeros versos orientados a las aulas, una preocupación pedagógica y estética que quedó plasmada en su tesis académica «La poesía en la escuela». Además de su producción lírica, Ortiz Dueñas demostró ser un cuentista nato, caracterizado por una prosa tierna y una innata capacidad de fabulación.





Por su parte, don Jorge Montalvo Cortés destacó de manera polifacética como escritor, periodista y comediógrafo. En su vida cotidiana, los efluvios de la creación poética marcharon al unísono con su labor periodística y su labor educadora. Célebre por conquistar con sus versos a su dulce Eutropia —quien se convertiría en su actriz predilecta en los montajes teatrales—, Montalvo legó una monumental obra titulada «Álbum de Oro Huaralino». Este compendio de tres tomos reúne antiguas tradiciones, relatos, semblanzas, crónicas y muestras de folclore que hoy constituyen una fuente de consulta obligatoria para investigadores, historiadores y estudiantes.





La trascendencia musical: El genio de Bravo de Rueda y Morales San Martín

El aporte de Chancay a la música peruana posee un carácter ecuménico. El nombre de Jorge Bravo de Rueda Querol está inscrito con letras doradas en la historia del pentagrama nacional. Su inmortal composición «Vírgenes del Sol» fue internacionalizada en 1951 por la prodigiosa voz de la soprano Yma Súmac, quien llevó esta melodía a los escenarios más exigentes del mundo.

Desde su infancia, Bravo de Rueda manifestó una fina inclinación musical, formándose en la ejecución del piano clásico. No obstante, su mayor virtud residió en la asimilación del legado prehispánico para fundar el ritmo de la «danza incaica», conocido posteriormente como fox incaico. En «Vírgenes del Sol», hoy declarada Patrimonio Cultural de la Nación, el compositor describe la majestuosidad del Tahuantinsuyo: el Sol o Inti como divinidad tutelar, el Inca como gobernante supremo y las acllas o vírgenes del sol como el núcleo lírico de la pieza. Esta obra se alza como una de las melodías peruanas más difundidas a nivel global y un pilar fundamental de nuestra identidad.





En una línea de igual relevancia se sitúa Julio Morales San Martín, autor de la célebre polka «Jálame la pitita». Esta pieza ha sido interpretada por agrupaciones de diversos géneros tanto en el Perú como en el extranjero, destacando las versiones de la célebre orquesta cubana la Sonora Matancera y del emblemático cantante criollo Luis Abanto Morales.

Morales San Martín fue un incansable compositor, recopilador y dinamizador de las veladas musicales de su tiempo. Su libro «Glosas en el alma peruana», prologado por el reconocido editor Juan Mejía Baca, da cuenta de un paciente trabajo de rescate del cancionero popular con el fin de salvaguardar la memoria musical del país. El propio Mejía Baca bautizó al autor como «el Gauchito Morales», describiéndolo como un hombre de baja estatura pero de una grandeza escénica imponente, capaz de encandilar al público con su guitarra, picardía y carisma. Asimismo, el editor rastreó los orígenes de Morales en el año 1899 en Chancay, definiéndolo como un «pueblo admirable a través de sus ceramios simples e ingenuos y de sus inigualables encajes y policroma textilería», herencia estética que nutrió el genio de este gran creador.

Continuidad y vanguardia: El panorama de los siglos XX y XXI

La antigua Villa de Arnedo mantiene viva su condición de cantera inagotable de creadores. En el siglo XXI, Chancay continúa albergando a una destacada generación de poetas, narradores e investigadores que transforman la palabra en lírica, metáfora y canto, manteniendo un vínculo directo y comprometido con el devenir social de su comunidad.

El mapa literario contemporáneo se dinamiza con las firmas de autores en plena actividad como Hernán Anaya Arce, Antonio Silva García, Augusto Palomares Bazalar, Karol Balta Cáceres, Américo Tafur Rivera, César Colán Valladares, Neina Gambini y el destacado tradicionista Juan Tapia, custodio de la memoria oral de la villa.

Asimismo, este desarrollo cultural se cimenta sobre el legado imperecedero de aquellos intelectuales que ya partieron, pero cuyas creaciones literarias permanecen vigentes: Adán Mora Rojas, Miguel Carrillo Mora, Eloy Sánchez Medina, ha dejado una huella indeleble en el intelecto regional, demostrando que Chancay sigue siendo, por derecho propio, una auténtica e inexpugnable tierra de poetas, decimistas y compositores.

 

SEMBLANZA PÓSTUMO A OSCAR CASTILLO BANDA.


 

Semblanza a Oscar Castillo Banda: El maestro de la palabra y el verso

 Docente, poeta y escritor, Oscar Castillo Banda nació el 15 de octubre de 1973 en las entrañas rurales de Puña, un pueblo que siempre llevó en el corazón. Este caserío se encuentra ubicado entre los entrañables paisajes del distrito de Tacabamba, provincia de Chota, en el departamento de Cajamarca. En aquellos años de adolescencia, Oscar pudo percibir los momentos difíciles que atravesaba nuestro país debido a las convulsiones sociales. Paradójicamente, en ese tiempo la América viva y el mundo también se vistieron de luto por la partida de tres grandes figuras de la cultura universal: el poeta chileno Pablo Neruda, el pintor español Pablo Picasso y el virtuoso violonchelista Pablo Casals. Estos acontecimientos acompañaron su nacimiento y, de alguna forma, estimularon su intelecto y guiaron su pluma hacia la escritura.

Hoy es necesario que alguien empiece a hablar de su carrera como maestro, de su abnegada vida entregada a la juventud estudiantil, y de los grandes amigos que cosechó en el magisterio y en los círculos literarios. ¿Quién puede hacerlo? ¿Quién puede dar testimonio de sus alegrías, de sus penas y de sus proyectos? ¡Solo los grandes amigos, en nombre de esa amistad imperecedera!

Sus estudios iniciales los realizó en dos escuelas primarias: aprendió sus primeras letras en el Colegio N.° 10465 del caserío San Luis de Puña —tierra de su padre—, perteneciente al distrito de Tacabamba; y culminó el nivel primario en el Centro Educativo N.° 10475 del caserío de Chugur —cuna de su madre—, en el distrito de Anguía. Ambos pueblos pertenecen a la provincia cajamarquina de Chota. Prosiguió sus estudios secundarios en el Colegio de Menores «Víctor Herrera Delgado», en el distrito de Tacabamba, entre el rumor del río y el descanso del valle sobre la pampa.

Desde sus inicios, demostró ser un niño muy responsable e inteligente que cumplía con sus tareas a cabalidad. Cuenta su padre que, una mañana, su profesor le dijo: «Aquí se le dará un lápiz al niño y le enseñaremos a escribir». Grande fue la sorpresa del maestro cuando el pequeño respondió: «Yo ya sé escribir y leer». Era, sin duda, la precoz voz de un futuro escritor y poeta.

A los 17 años, cuando apenas asomaba el umbral de su juventud, decidió dejar su tierra natal en busca de un porvenir. Los ánimos y los deseos de superación fueron su único equipaje. Así, sin medir distancias entre los cuatro puntos cardinales, llegó en la década de los noventa a la cálida y hospitalaria ciudad de Huacho, conocida en la ruta como el Norte Chico. En sus propias palabras, la consideró su segunda casa: «Acogedor pueblo que me ha dado el complemento a mi vida».

Después de una dura batalla por sobrevivir y tras trabajar en diferentes oficios, decidió estudiar con voluntad y sacrificio hasta convertirse en maestro titulado en Lenguaje, Literatura y Comunicación (1994-1998). Fue en ese espacio donde se perfiló hasta transformar la palabra en verso y prosa. En esa etapa de su vida, conoció a entrañables amigos del magisterio y de la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima.

Oscar no solo fue un excelente maestro; su experiencia en el ámbito educativo lo impulsó a asumir grandes retos. En el año 2007, fue destacado al colegio del distrito de Pachangara, en la provincia de Oyón, donde desempeñó también el cargo de especialista de la UGEL N.° 14. Luego, fue designado al distrito de Paccho, perteneciente a la provincia de Huaura, donde ejerció como docente de Comunicación durante ocho años. Fue allí donde comenzó a gestar sus proyectos culturales y educativos. Organizó eventos en los que participaron diferentes centros educativos de los caseríos de la provincia, descubriendo así a nuevos alumnos con talento para la poesía y la declamación, y acompañándolos en concursos de nivel regional.

Posteriormente, se desempeñó como especialista en los órganos descentralizados del Ministerio de Educación en la UGEL N.° 09 de Huaura. A mediados de 2015, fue promovido a la Institución Educativa N.° 20334 «Generalísimo Don José de San Martín» de la misma jurisdicción. Rápidamente se ganó el cariño de sus colegas y alumnos gracias a su gran sencillez, capacidad, profunda responsabilidad en el área educativa y excelente disposición para la resolución de problemas.

Como ser humano, Oscar fue un personaje muy querido por la población huachana. Hizo grandes amigos en el campo literario; uno de ellos fue Julio Solórzano Murga, quien lo acogió en la Sociedad de Poetas y Narradores como el gran poeta cajamarquino que era. Ambos caminaron juntos en los avatares y en el buen hacer de la cultura a lo largo de las nueve provincias de la Región Lima.

«Osquítar», como lo llamaban de cariño, consolidó profundas amistades en el círculo de las letras: Juan Zuluaga, José la Chira, Hernán Anaya, Germán Rodas, Celia Ariza, Zuly Infantas, Norka Bríos, Elva Vásquez, Rocío Cunza, Celuva, el maestro Raúl Gálvez Cuéllar y Jorge Aliaga Cacho. Este último recuerda, entre sus anécdotas, que Oscar le entregó una alforja cajamarquina tejida por su madre, pidiéndole que la conservara como un símbolo eterno de su amistad.

A los 43 años, Oscar poseía notables cualidades para la poesía, dignas de los grandes escritores. Enfrentó la vida siempre con una sonrisa. Como lo expresara una colega poeta: «Ayer te vimos alegre junto a nosotros compartiendo poesía, y hoy ya no estás; parece un sueño». Han pasado los días desde su partida y todos los que lo conocimos aún nos preguntamos qué fue lo más importante de su vida y de su deceso, y qué es aquello que lo distingue.

Podemos concluir que lo distingue el haber sido un buen maestro, amigo y consejero de la juventud a su cargo. Prefirió la altura y el frío, entendiendo que despojarse de su propia sabiduría para entregarla a los que menos sabían era un auténtico privilegio. Fue un amigo incondicional, solidario, con muchos proyectos en camino y profundamente comprometido con la literatura regional.

Su legado para la posteridad se resume en «la palabra que nunca muere», una frase muy evidente en una de sus obras, donde expresaba que lo suyo no era un verso ni una poesía común, sino un edicto suelto; una forma particular de mirar y escuchar la vida antes de escribir.

Dejó innumerables amigos y, sobre todo, lectores que hoy se preguntan a dónde habrá viajado: si a París, a La Habana o a un reencuentro en Cajamarca con sus hermanos poetas de Huacho. Sin embargo, partió el día menos pensado, dejándonos como obsequio su última obra: Alas para el viento.

A pocos días del III Encuentro Internacional de Poetas y Escritores 2016, denominado «Jorge Aliaga Cacho» —evento en el que colaboró activamente como integrante de la comisión organizadora—, Oscar falleció un 30 de julio de forma súbita, dejando un enorme vacío en el ambiente literario. Dios quiso a un maestro en el cielo y a un poeta entre sus ángeles.

domingo, 2 de octubre de 2016

MUJER (2015)


MUJER

¡Mujer! De profunda mirada
Sagaz y penetrante
Dejas ver tus hermosos ojos
De iris  color celeste
Bellas pupilas enmarcadas y profundas
Que reflejan lo más sutil de los detalles.
¡Mujer! de rostro tierno
Terso como los pétalos de las flores
Muestras tu bella sonrisa
Como el Rocío en la mañana
¡Mujer! De singular belleza
Encandilas hasta el más mítico de los hombres
¿Quién no quisiera perpetuarte?
Un poeta con sus versos
Un payador con su canto
Un pintor en un lienzo.
¡Neruda, te compara con la naturaleza!
Con la argentada luna llena
Con las espumosas olas blancas
Y las estrellas brillantes del universo
¡Paul Gauguin te inmortaliza en la femme!
La desnudes de tu cuerpo
 De lo prohibido hasta tus encantos
Con suaves combinaciones de colores.
¡Mujer de singular belleza!
Que enerva mis sentidos
Y acelera en mil mis latidos
Hasta explayar mi pluma
En coloridos versos de poeta.

Semblanza del Licenciado Oscar Castillo Banda: Trayectoria de un maestro y poeta (2016)




Semblanza del Licenciado Oscar Castillo Banda: Trayectoria de un maestro y poeta

 Escribe: Hernán Anaya Arce

El licenciado Oscar Castillo Banda fue un destacado docente en ejercicio, escritor y poeta. Natural del añorable caserío de Puña, ubicado en el paisajístico distrito de Tacabamba, provincia de Chota, en el histórico departamento de Cajamarca, radicaría durante muchos años en el hospitalario pueblo de Huacho.

Formación académica y labor pedagógica

Se tituló en la especialidad de Lenguaje, Literatura y Comunicación por la Universidad Nacional José Faustino Sánchez Carrión y por la Universidad Privada San Pedro de Chimbote. Asimismo, realizó estudios de maestría en Didáctica de la Comunicación en la Universidad Nacional de Educación Enrique Guzmán y Valle (La Cantuta) en Lima, y obtuvo un diplomado en Tecnología de la Enseñanza del Lenguaje, entre otros estudios de posgrado.

Dedicado por completo a la investigación pedagógica y literaria, fue un ávido cultor de la poesía con diversos trabajos literarios y proyectos educativos inéditos. Gracias a ello, recibió múltiples reconocimientos de instituciones descentralizadas del Ministerio de Educación (UGEL), municipalidades y universidades, entre otras distinciones. Como miembro de la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima Provincias, llegó a desempeñarse como especialista del nivel secundaria en el área de Comunicación, dentro de la Dirección de Gestión Pedagógica de la Unidad de Gestión Educativa Local (UGEL) N.° 09 de Huaura.

Influencias literarias y compromiso social

En su formación intelectual, Castillo Banda mostró una profunda predilección por la narrativa y la poética de autores que motivaron su compromiso social y su dedicación cultural por la escritura. Entre sus referentes fundamentales se encuentran la Santa Biblia, César Vallejo, Miguel de Cervantes, Abraham Valdelomar, José María Arguedas, Gabriela Mistral, Pablo Neruda, Máximo Gorki, Wisława Szymborska, Albert Camus, José Saramago y Antón Makárenko, entre otros pensadores universales.

Producción literaria y distinciones

En su faceta como autor, publicó La palabra que nunca muere, obra ganadora del I Concurso Regional de Poesías Inéditas 2011, un libro que fue presentado oficialmente por la Sociedad de Poetas y Narradores el 13 de abril de 2012.

Su liderazgo y vocación de servicio lo llevaron a asumir la presidencia de la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima Provincias durante el periodo 2013-2015, cargo que cumplió con notable responsabilidad y humildad. Posteriormente, en el año 2016, la institución le rindió un merecido homenaje en vida y lo distinguió como Poeta del Año de la Región Lima, en reconocimiento a su prolífica carrera como literato y gran promotor de la cultura.

Legado póstumo

Oscar Castillo Banda colaboró activamente en la organización del III Encuentro Internacional de Poetas y Escritores 2016, denominado «Jorge Aliaga Cacho». Sin embargo, su muerte súbita, ocurrida el 30 de julio de ese mismo año, dejó un profundo vacío entre sus familiares, colegas y amigos del entorno literario.

Su último poemario, titulado Alas para el viento, se convirtió en su obra póstuma. Si bien el autor no tuvo la oportunidad de ver el libro impreso en vida, su hija menor, Ruth Castillo Pacheco, se encargó de publicar y dedicar esta obra a su memoria en el marco del III Encuentro Internacional celebrado en la ciudad de Huacho.




"CUENTOS HUACHANOS" DE JULIO SOLÓRZANO MURGA.



Escribe: Hernán Anaya Arce.

Cuentos Huachanos, físicamente un libro de ciento ocho páginas, de relatos cortos pero intensos como la vida misma, interiormente guarda historias que nacieron muchos años atrás y que se han venido contando de generación en generación. Pero que, cuidadosamente fueron creciendo bajo la tutela del autor, cual jardinero, joyero y obrero ha ido elaborando, puliendo y terminando páginas en nuevas historias. Se trata sin lugar a dudas de un libro intenso que nos regocija entre sus páginas y atrapa al lector como si fuera el protagonista del cuento, un libro que hay que leer y disfrutar.

Julio Solórzano Murga hombre identificado con la Literatura Huachana y las Provincias de la Región Lima, gracias a su inteligencia y sabia experiencia ha logrado traspasar fronteras en este mundo de las letras poniendo muy en alto el nombre de su país. Siendo reconocido en el Orbe por Instituciones Culturales que resaltan su trabajo Literario.

Julio, poeta y escritor por excelencia, nos entrega cuentos huachanos de Ediciones Luz de Vida, dicho libro consta de cinco capítulos y en cada una de ellas encierra varios cuentos de relatos cortos, acontecidos en la ciudad de Huacho, tierra que vio nacer a este gran literato, en cuyo escenario florecen las vivencias y acontecimientos que llaman la atención del autor, sus costumbres y tradiciones del lugar, que a su vez provee herramientas principales para ir hilvanando y transformando estos relatos en una gran obra. Por ejemplo:

-CAPÍTULO I   - REMEMBRANZAS.
-CAPITULO II  - CUENTOS DE LA CAMPIÑA HUACHANA.
-CAPITULO III - CUENTOS AMBARINOS.
-CAPITULO IV - CUENTOS AL ALBA.
-CAPÍTULO V  - PALABRAS MAYORES.

-El crítico literario, José Pablo Quevedo desde Alemania, hizo algunas observaciones sobre la personalidad de Julio Solórzano Murga y sobre la temática del libro el cual tuvo el honor de prologarla. Denominándolo como " Cuentos Huachanos o el ideario de un creador" 

-Así mismo dentro del paréntesis considera al autor en una forma peculiar de hacer literatura; él es como el viajero cronista, que va de una región a otra acumulando los relatos de sus amigos y de la gente que conoce, es el recopilador y el trasmutador de historias, decires, anécdotas etc.

-Sin lugar a dudas JPQ. Gran filósofo, poeta y escritor deriva todas sus apreciaciones de cuentos Huachanos en algo propio del escritor rescatando dentro de sus escritos las tradiciones y costumbres del norte chico del Perú-Huacho.

-Otro de los grandes escritores, Armando Alvarado Balarezo (Nalo) en su comentario: “Cuentos Huachanos" de Julio Solórzano Murga Escribe; el rasgo definitivo de Julio, radica en la originalidad con la que describe cada uno de los escenarios literarios, con ese tono campechano de fraterna sencillez y claridad de aurora, trasparente y fresca; obra que ha ido madurando con el tiempo como fermenta la buena chicha, cuyas fibras vibran sublimes, porque su autor es un narrador con tuétano de músico..... 

-Patricio Guzmán Cárdenas poeta y escritor ecuatoriano hace una introducción al libro " Cuentos Huachanos de Julio Solórzano Murga" el cual transcribiré según sus líneas; Julio un gran gladiador de la literatura, lo digo así porque lo comparo con esos luchadores enormes, que en la arena daban todo de sí, incluso su vida por el ideal de salir campeones y vencedores.

 Los relatos que forman subtítulos en esta obra, no solo derivan de las experiencias del autor como literato, sino que interactúa con su pueblo como uno de los personajes principales, porque de ahí nacen los testimonios y remembranzas. “Nostalgia Huachana” “Remembranzas” “Nostalgia Musical” ”Huacho de Antaño” donde indica a detalle los pormenores de las buenas épocas vividas, recuerdos de los primeros años en la escuela, las yunzas, los bailes de carnavales, las despedidas de fin de año, los grupos musicales de los años 60 - 70 que dejaron huella en esa generación es decir: todo tiempo pasado fue mejor. Cerrando este capítulo con Breve reseña de Huacho en los años 1916-1917.

Julio, con un toque de su pluma ha recorrido por el tiempo, ha cruzado el río dejándose llevar por su corriente y volviendo la vista atrás ha rescatado historias como la de don Julio Alcántara Fernández, “La viuda de blanco” acontecido en la famosa campiña de Huacho, también nos muestra un  relato pormenorizado de Pedro Alcántara el “Luis Pardo Huachano” un bandolero temido y respetado de toda la región norte del país, sus dominios se extendían desde Huarmey hasta puente piedra, asaltando a los ricos para luego repartir el botín entre la gente pobre.

En las distintas etapas de su existencia, Julio ha ido recopilando las diferentes historias contadas por las viejas generaciones, pero que a veces suelen ser incompletas y donde el autor tiene que reestructurar y usar su buen sentido narrativo para resolver el final.

 ”El Chino Pirincho” un personaje de procedencia china muy querido por la población hualmayana debido a su gran carisma de cantar canciones en su idioma natal, y por esas cosas del destino llego a integrar en el equipo de futbol Unión Bienestar a pedido del publico de Hualmay debido a la falta de un jugador que era el capitán del equipo. Al final del partido fue paseado en hombros debido a su gol que ni él se imaginó, se preguntaran la hazaña dentro del campo por tan querido personaje de los años 60.

 “El Brujo Castrado” se dice que en los años 50 después de las labores en el campo los jornaleros se juntaban para armar grandes jugadas de casino. Tanto era la rivalidad entre campiñeros y hualmayanos que los primeros con fama de brujos acordaron que uno de ellos se convertiría en chancho para desbaratar el juego de cartas cada vez que iban perdiendo. Motivando a los hualmayanos a castrar al  animal en cuanto hiciera su aparición. Días después en el pueblo corría el rumor de un jornalero muerto por castración, confirmando los campiñeros sus sospechas, que su compañero de trabajo había sido uno de los mejores brujos de todo la Campiña Huachana.

La mayor parte de los relatos en este libro, son originados por las propias tradiciones de la gente que mantienen sus creencias de generación en generación y que trascienden en el tiempo, en este caso en la pluma de Julio Solórzano.  Quien nos cuenta sus anécdotas acontecidos en el pueblo de Ámbar. “Gavilancito” sucedió en Cahua Cajatambo, en un encuentro de futbol entre cahuinos y ambarinos este último equipo era visitante y estaba con el escore en contra, pero gracias a la banda de músicos Huanri que en esos momentos hace su entrada apoteósica tocando el Huayno; “Gavilancito” que basto para que los ambarinos despertaran de su letargo futbolístico logrando remontar el marcador a su favor.

Julio, Poniendo en este dialogo lo mejor de su inteligencia, nos cuenta: “viaje a Santiago de Chuco” ver como el grandioso rio Moche, recorre su cauce sin vida en su interior, por la contaminación de sus aguas debido a los relaves de la mina, el cual motiva a escribir algunos versos “Rio Moche”. Pero tampoco está prohibido de contar sus recuerdos de infancia “Añoranza de un viaje en tren” o “Historia de un poema crema”

 Julio Solórzano, en los diferentes pasajes de la obra describe con mucha sencillez, los lugares donde sucedieron los hechos: la Campiña de Huacho, Hualmay, Carquín, Santa María, Amay, Huaura, Luriama, Cahua, Cajatambo, Ámbar etc.

 Como también describe por citar algunos escenarios: las playas de Hornillos y Colorado, Hacienda Peñico y Desagravio.

Y los que magnifican de alguna manera el cuento, los personajes: Chalelo, cachucho Pérez, el chino pirincho, Julio Alcántara Fernández, Manuel Alcántara, la Huasa, Pedro Alcántara, y otros personajes.

Este libro de cuentos, es un trabajo paciente en este espacio cultural de las letras, pero nada imposible para un escritor que siente la necesidad de mostrar las costumbres y las tradiciones de su pueblo mediante los relatos. Y en el tiempo, como una exigencia dentro de la sociedad contemporánea para las futuras generaciones.