viernes, 7 de abril de 2017

VIVIEN LEIGH (2016)



Vivien Leigh

(En memoria de Vivian Mary Hartley)

Eres la flor, más hermosa del universo
Esplendorosa, como la genuina rosa
Rodeado de pétalos, simétricas perfectas
Mítica, afortunada de belleza sin igual

Vivien Leigh, legendaria mujer hermosa
Candorosa, excelsa como los rayos del sol
Hasta las aves vuelan en bandadas desafiantes
Y te dedican su fiel canto en el albor

tu belleza solo se compara con el rubí
Hasta el diamante en bruto hay que pulir
tu belleza Es como las flores en primavera
Que embellecen el campo en paisaje

Cuando llega la noche, te confundes
Con el brillo de hermosas estrellas
¡Hasta la luna parece decir, mi gemela!
Por su argentado y mágico resplandor

Vivien Leigh, quien se resiste a tu encanto
A tu enardecida sonrisa y suave fragancia
Musa de pintores, que imaginan despojarte
El aroma de tu hermoso cuerpo

Oh… diva primorosa, estrella de Hollywood
Deseada, halagada y galardonada
Seré el lienzo silencioso en el bastidor

Donde al final se retrate tu desnudez pura.

HERNÁN ANAYA ARCE / POETA DEL AÑO


HERNÁN ANAYA ARCE / POETA DEL AÑO

Escribe: Fernando Jesús Pebe.

Hernán Anaya Arce explora las posibilidades poéticas desde varias vertientes. Su poesía que tiene aromas marinos expresa con frescura su sentir popular, pero también su inconformidad social. Sus poemas navegan por los confines de la red rescatando valores universales como el amor, la amistad, la unión, la justicia, la injusticia social.

Recientemente fue homenajeado (6 de mayo-2016) por la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima Provincias el poeta Hernán Anaya Arce, siendo declarado “Poeta del Año”, gracias a su fructífera trayectoria poética. Hernán muy emocionado agradeció las muestras de cariño.


           


«Quiero expresar mi más sincero agradecimiento a los integrantes de la Sociedad de Poetas y Narradores, a su presidente Germán Rodas Vásquez y, de manera especial, a los socios fundadores y poetas Julio Solórzano Murga y Juan Zuluaga. Les agradezco por esta labor incansable e incesante en favor de la literatura y la cultura, una labor que ensalza cada día más el nombre de esta noble institución, tanto a nivel nacional como internacional.





Casa de la cultura - Huacho

jueves, 6 de abril de 2017

ANTOLOGÍA DE CUENTOS "LA NUEVA OLA"

Hernán Anaya y Julio Benavides

El cuento titulado “El perro guardián” del poeta y nobel escritor Hernán Anaya ha sido incluido en la antología de cuentos, publicado recientemente por la editorial “Vicio Perpetuo. Vicio Perfecto” cuyo director es el reconocido promotor cultural y editor Julio Benavides Parra.

LA NUEVA OLA una propuesta diferente en cuanto se refiere a publicaciones en narrativa, escritores nacionales y de talla internacional comparten páginas con los nuevos valores de las letras. En esta antología los escritores convergen hacia un mismo norte a un mismo punto y juntarse en él, en una misma idea de solo hacer literatura.

Una antología de varios autores, entre ellos el reconocido literato y profesor Eduardo González Viaña, y algunos de ellos: Jorge Luis Roncal, Héctor Rosas Padilla. Luis Fernando Cueto y Jorge Aliaga destacados escritores de las letras peruanas. Sin dejar de mencionar al catedrático de la Universidad Mayor De San Marcos Winston Orrillo quien participa en este libro con uno de sus cuentos y acertados comentarios sobre esta nueva edición.


El cuento de Hernán Anaya se muestra como la brisa marina para darnos esa sensación a mar, lo narrado en este título, son acontecimientos ocurridos en el castillo de Chancay, una narrativa real y ficticia sucedido en sus ambientes donde el autor trata de rescatar dentro de su estructura acontecimientos históricos, como la reseña de la construcción del monumento medieval y el hundimiento de la goleta chilena Covadonga.

“El Perro Guardián” un cuento de Hernán que nace en los albores de su juventud más exacto en la secundaria. Inspirados en la novela de “El Corsario Negro” de Emilio Salgari un aventurero marino que se internaba en el mar de las Antillas y mares Árticos. De lo narrado solo es un sencillo cuento bañado por las aguas del Océano Pacifico.

LA NUEVA OLA, obra de narrativa peruana incluye textos de autores de Ayacucho, Arequipa, Huancavelica, Cusco, Caraz, Cañete, Chancay, Chimbote, Cajamarca, Piura, La libertad, el Callao y otros lugares del territorio nacional representados por sus distinguidos poetas, escritores, artistas plásticos, catedráticos, guionistas de cine que; convergen en una sola idea sin distinguir las tendencias sociales, económicas o culturales, solo confluir en una misma idea. Una buena producción literaria.

miércoles, 5 de abril de 2017

36° FERIA DEL LIBRO RICARDO PALMA (LIMA)



El 8 de diciembre del 2015, se presentó en la 36°  feria del libro Ricardo Palma (auditorio Antonio Cisneros) la antología de cuentos “Toque Corto” de la editorial Vicio perpetuo Vicio perfecto publicado recientemente. Donde figuran varios autores nacionales e internacionales, entre ellos el poeta Hernán Anaya, Jorge Aliaga, Maynor Freire y el uruguayo Enrique Gonzales.

              
                       Primera edición                          Segunda edición

 ANTOLOGÍA DE MICROCUENTO PUBLICADO EN DOS EDICIONES.

RESEÑA:

Estos pequeños microcuentos se podrían resumir en la frase de lo bueno, poco porque en 300 palabras está enhebrada la filigrana de la palabra, donde ninguna sobra ni se necesita alguna más; y aplicando la economía del lenguaje: pocas palabras para decir casi todo, es la premisa de esta antología, que como su nombre lo dice: Toque corto, un suave golpeteo del teclado para iniciar la lectura de otro microcuento hasta llegar a las 31 propuestas que se muestran como un abanico variopinto de posibilidades inscrito en el ámbito minimalista, se puede decir mucho sin extenderse. Julio Benavides Parra.

martes, 4 de abril de 2017

EN EL III ENCUENTRO INTERNACIONAL DE POETAS Y ESCRITORES 2016 "JORGE ALIAGA CACHO"..


Presentación del libro "De repente el poema" de Héctor Rosas Padilla.


En el III Encuentro Internacional de Poetas y Escritores 2016. Denominado “Jorge Aliaga Cacho” Organizado por la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima Provincias. Evento realizado en la casa museo histórico del balcón de Huaura. Con asistencia de escritores de 16 nacionalidades.

Para mí fue un honor presentar el libro “De repente, el poema” Del poeta y escritor Héctor Rosas Padilla, radicado muchos años en California, periodista de profesión egresado de la Universidad Nacional Mayor De San Marcos. Ha entrevistado a políticos, presidentes y artistas de renombre Internacional. La cadena de televisión más grande de habla hispana UNIVISIÓN lo entrevisto en dos oportunidades por el libro publicado en las filipinas “La Educación y Los Hispanos En Los Estados Unidos De América” y actualmente el Congreso de los Estados Unidos le ha concedido el derecho de autor y su obra a ser parte de la librería del Congreso. Sus poemas han sido publicados en muchas antologías a nivel mundial y especialmente el poemario que se publicó en Lima y tuve la oportunidad de presentar.

“Los diversos poemas que escribe Héctor Rosas en esta obra son muy variados  pero casi siempre relacionados con su gente, su pueblo y el campo. Muy sutilmente le dedica versos con características geométricas y exuberantes a la Mujer. También levanta su voz de protesta a la preocupante metamorfosis en la sociedad actual”

miércoles, 16 de noviembre de 2016

Chancay, heredad de las letras y la música: Un recorrido por sus poetas, decimistas y compositores (Siglos XX-XXI)



Chancay, heredad de las letras y la música: Un recorrido por sus poetas, decimistas y compositores (Siglos XX-XXI)

Escribe: Hernán Anaya Arce

Chancay es una tierra bendecida por una deslumbrante tradición intelectual. A lo largo de los siglos XX y XXI, notables creadores han plasmado en sus escritos la historia, las tradiciones y las costumbres de su pueblo, consolidando el progreso cultural de esta cálida y heroica ciudad. La vasta riqueza milenaria, arqueológica e histórica de este territorio ha funcionado como un paraíso de inspiración no solo para los autores locales, sino también para escritores de diversas latitudes de la región, quienes han tributado versos fervorosos a esta emblemática villa.




Los baluartes de la lírica en el siglo XX: Ortiz Dueñas y Montalvo Cortés

A inicios del siglo pasado, la poesía floreció con singular fuerza en el Norte Chico gracias a la obra de Jorge Ortiz Dueñas y Jorge Clemente Montalvo Cortés. Ambos autores desarrollaron una producción lírica y narrativa profundamente influenciada por las brisas marinas del litoral y la fertilidad de los valles de la antigua Villa de Arnedo y Huaral, alcanzando un lugar de respeto en la literatura peruana.

Don Jorge Ortiz Dueñas abrazó desde muy joven la vocación docente, un ejercicio que vinculó estrechamente su sensibilidad con el universo infantil. El profundo amor que profesaba por la niñez lo llevó a escribir sus primeros versos orientados a las aulas, una preocupación pedagógica y estética que quedó plasmada en su tesis académica «La poesía en la escuela». Además de su producción lírica, Ortiz Dueñas demostró ser un cuentista nato, caracterizado por una prosa tierna y una innata capacidad de fabulación.





Por su parte, don Jorge Montalvo Cortés destacó de manera polifacética como escritor, periodista y comediógrafo. En su vida cotidiana, los efluvios de la creación poética marcharon al unísono con su labor periodística y su labor educadora. Célebre por conquistar con sus versos a su dulce Eutropia —quien se convertiría en su actriz predilecta en los montajes teatrales—, Montalvo legó una monumental obra titulada «Álbum de Oro Huaralino». Este compendio de tres tomos reúne antiguas tradiciones, relatos, semblanzas, crónicas y muestras de folclore que hoy constituyen una fuente de consulta obligatoria para investigadores, historiadores y estudiantes.





La trascendencia musical: El genio de Bravo de Rueda y Morales San Martín

El aporte de Chancay a la música peruana posee un carácter ecuménico. El nombre de Jorge Bravo de Rueda Querol está inscrito con letras doradas en la historia del pentagrama nacional. Su inmortal composición «Vírgenes del Sol» fue internacionalizada en 1951 por la prodigiosa voz de la soprano Yma Súmac, quien llevó esta melodía a los escenarios más exigentes del mundo.

Desde su infancia, Bravo de Rueda manifestó una fina inclinación musical, formándose en la ejecución del piano clásico. No obstante, su mayor virtud residió en la asimilación del legado prehispánico para fundar el ritmo de la «danza incaica», conocido posteriormente como fox incaico. En «Vírgenes del Sol», hoy declarada Patrimonio Cultural de la Nación, el compositor describe la majestuosidad del Tahuantinsuyo: el Sol o Inti como divinidad tutelar, el Inca como gobernante supremo y las acllas o vírgenes del sol como el núcleo lírico de la pieza. Esta obra se alza como una de las melodías peruanas más difundidas a nivel global y un pilar fundamental de nuestra identidad.





En una línea de igual relevancia se sitúa Julio Morales San Martín, autor de la célebre polka «Jálame la pitita». Esta pieza ha sido interpretada por agrupaciones de diversos géneros tanto en el Perú como en el extranjero, destacando las versiones de la célebre orquesta cubana la Sonora Matancera y del emblemático cantante criollo Luis Abanto Morales.

Morales San Martín fue un incansable compositor, recopilador y dinamizador de las veladas musicales de su tiempo. Su libro «Glosas en el alma peruana», prologado por el reconocido editor Juan Mejía Baca, da cuenta de un paciente trabajo de rescate del cancionero popular con el fin de salvaguardar la memoria musical del país. El propio Mejía Baca bautizó al autor como «el Gauchito Morales», describiéndolo como un hombre de baja estatura pero de una grandeza escénica imponente, capaz de encandilar al público con su guitarra, picardía y carisma. Asimismo, el editor rastreó los orígenes de Morales en el año 1899 en Chancay, definiéndolo como un «pueblo admirable a través de sus ceramios simples e ingenuos y de sus inigualables encajes y policroma textilería», herencia estética que nutrió el genio de este gran creador.

Continuidad y vanguardia: El panorama de los siglos XX y XXI

La antigua Villa de Arnedo mantiene viva su condición de cantera inagotable de creadores. En el siglo XXI, Chancay continúa albergando a una destacada generación de poetas, narradores e investigadores que transforman la palabra en lírica, metáfora y canto, manteniendo un vínculo directo y comprometido con el devenir social de su comunidad.

El mapa literario contemporáneo se dinamiza con las firmas de autores en plena actividad como Hernán Anaya Arce, Antonio Silva García, Augusto Palomares Bazalar, Karol Balta Cáceres, Américo Tafur Rivera, César Colán Valladares, Neina Gambini y el destacado tradicionista Juan Tapia, custodio de la memoria oral de la villa.

Asimismo, este desarrollo cultural se cimenta sobre el legado imperecedero de aquellos intelectuales que ya partieron, pero cuyas creaciones literarias permanecen vigentes: Adán Mora Rojas, Miguel Carrillo Mora, Eloy Sánchez Medina, ha dejado una huella indeleble en el intelecto regional, demostrando que Chancay sigue siendo, por derecho propio, una auténtica e inexpugnable tierra de poetas, decimistas y compositores.

 

SEMBLANZA PÓSTUMO A OSCAR CASTILLO BANDA.


 

Semblanza a Oscar Castillo Banda: El maestro de la palabra y el verso

 Docente, poeta y escritor, Oscar Castillo Banda nació el 15 de octubre de 1973 en las entrañas rurales de Puña, un pueblo que siempre llevó en el corazón. Este caserío se encuentra ubicado entre los entrañables paisajes del distrito de Tacabamba, provincia de Chota, en el departamento de Cajamarca. En aquellos años de adolescencia, Oscar pudo percibir los momentos difíciles que atravesaba nuestro país debido a las convulsiones sociales. Paradójicamente, en ese tiempo la América viva y el mundo también se vistieron de luto por la partida de tres grandes figuras de la cultura universal: el poeta chileno Pablo Neruda, el pintor español Pablo Picasso y el virtuoso violonchelista Pablo Casals. Estos acontecimientos acompañaron su nacimiento y, de alguna forma, estimularon su intelecto y guiaron su pluma hacia la escritura.

Hoy es necesario que alguien empiece a hablar de su carrera como maestro, de su abnegada vida entregada a la juventud estudiantil, y de los grandes amigos que cosechó en el magisterio y en los círculos literarios. ¿Quién puede hacerlo? ¿Quién puede dar testimonio de sus alegrías, de sus penas y de sus proyectos? ¡Solo los grandes amigos, en nombre de esa amistad imperecedera!

Sus estudios iniciales los realizó en dos escuelas primarias: aprendió sus primeras letras en el Colegio N.° 10465 del caserío San Luis de Puña —tierra de su padre—, perteneciente al distrito de Tacabamba; y culminó el nivel primario en el Centro Educativo N.° 10475 del caserío de Chugur —cuna de su madre—, en el distrito de Anguía. Ambos pueblos pertenecen a la provincia cajamarquina de Chota. Prosiguió sus estudios secundarios en el Colegio de Menores «Víctor Herrera Delgado», en el distrito de Tacabamba, entre el rumor del río y el descanso del valle sobre la pampa.

Desde sus inicios, demostró ser un niño muy responsable e inteligente que cumplía con sus tareas a cabalidad. Cuenta su padre que, una mañana, su profesor le dijo: «Aquí se le dará un lápiz al niño y le enseñaremos a escribir». Grande fue la sorpresa del maestro cuando el pequeño respondió: «Yo ya sé escribir y leer». Era, sin duda, la precoz voz de un futuro escritor y poeta.

A los 17 años, cuando apenas asomaba el umbral de su juventud, decidió dejar su tierra natal en busca de un porvenir. Los ánimos y los deseos de superación fueron su único equipaje. Así, sin medir distancias entre los cuatro puntos cardinales, llegó en la década de los noventa a la cálida y hospitalaria ciudad de Huacho, conocida en la ruta como el Norte Chico. En sus propias palabras, la consideró su segunda casa: «Acogedor pueblo que me ha dado el complemento a mi vida».

Después de una dura batalla por sobrevivir y tras trabajar en diferentes oficios, decidió estudiar con voluntad y sacrificio hasta convertirse en maestro titulado en Lenguaje, Literatura y Comunicación (1994-1998). Fue en ese espacio donde se perfiló hasta transformar la palabra en verso y prosa. En esa etapa de su vida, conoció a entrañables amigos del magisterio y de la Sociedad de Poetas y Narradores de la Región Lima.

Oscar no solo fue un excelente maestro; su experiencia en el ámbito educativo lo impulsó a asumir grandes retos. En el año 2007, fue destacado al colegio del distrito de Pachangara, en la provincia de Oyón, donde desempeñó también el cargo de especialista de la UGEL N.° 14. Luego, fue designado al distrito de Paccho, perteneciente a la provincia de Huaura, donde ejerció como docente de Comunicación durante ocho años. Fue allí donde comenzó a gestar sus proyectos culturales y educativos. Organizó eventos en los que participaron diferentes centros educativos de los caseríos de la provincia, descubriendo así a nuevos alumnos con talento para la poesía y la declamación, y acompañándolos en concursos de nivel regional.

Posteriormente, se desempeñó como especialista en los órganos descentralizados del Ministerio de Educación en la UGEL N.° 09 de Huaura. A mediados de 2015, fue promovido a la Institución Educativa N.° 20334 «Generalísimo Don José de San Martín» de la misma jurisdicción. Rápidamente se ganó el cariño de sus colegas y alumnos gracias a su gran sencillez, capacidad, profunda responsabilidad en el área educativa y excelente disposición para la resolución de problemas.

Como ser humano, Oscar fue un personaje muy querido por la población huachana. Hizo grandes amigos en el campo literario; uno de ellos fue Julio Solórzano Murga, quien lo acogió en la Sociedad de Poetas y Narradores como el gran poeta cajamarquino que era. Ambos caminaron juntos en los avatares y en el buen hacer de la cultura a lo largo de las nueve provincias de la Región Lima.

«Osquítar», como lo llamaban de cariño, consolidó profundas amistades en el círculo de las letras: Juan Zuluaga, José la Chira, Hernán Anaya, Germán Rodas, Celia Ariza, Zuly Infantas, Norka Bríos, Elva Vásquez, Rocío Cunza, Celuva, el maestro Raúl Gálvez Cuéllar y Jorge Aliaga Cacho. Este último recuerda, entre sus anécdotas, que Oscar le entregó una alforja cajamarquina tejida por su madre, pidiéndole que la conservara como un símbolo eterno de su amistad.

A los 43 años, Oscar poseía notables cualidades para la poesía, dignas de los grandes escritores. Enfrentó la vida siempre con una sonrisa. Como lo expresara una colega poeta: «Ayer te vimos alegre junto a nosotros compartiendo poesía, y hoy ya no estás; parece un sueño». Han pasado los días desde su partida y todos los que lo conocimos aún nos preguntamos qué fue lo más importante de su vida y de su deceso, y qué es aquello que lo distingue.

Podemos concluir que lo distingue el haber sido un buen maestro, amigo y consejero de la juventud a su cargo. Prefirió la altura y el frío, entendiendo que despojarse de su propia sabiduría para entregarla a los que menos sabían era un auténtico privilegio. Fue un amigo incondicional, solidario, con muchos proyectos en camino y profundamente comprometido con la literatura regional.

Su legado para la posteridad se resume en «la palabra que nunca muere», una frase muy evidente en una de sus obras, donde expresaba que lo suyo no era un verso ni una poesía común, sino un edicto suelto; una forma particular de mirar y escuchar la vida antes de escribir.

Dejó innumerables amigos y, sobre todo, lectores que hoy se preguntan a dónde habrá viajado: si a París, a La Habana o a un reencuentro en Cajamarca con sus hermanos poetas de Huacho. Sin embargo, partió el día menos pensado, dejándonos como obsequio su última obra: Alas para el viento.

A pocos días del III Encuentro Internacional de Poetas y Escritores 2016, denominado «Jorge Aliaga Cacho» —evento en el que colaboró activamente como integrante de la comisión organizadora—, Oscar falleció un 30 de julio de forma súbita, dejando un enorme vacío en el ambiente literario. Dios quiso a un maestro en el cielo y a un poeta entre sus ángeles.